Los manteles son la mejor tarjeta de presentación de un restaurante. A nadie le gusta volver a un local donde has comido con un mantel sucio. Cuando más blanco o impoluto esté mejor será la sensación que acompañará, y sin duda mejorará, la experiencia de una buena comida. Es algo que todos los restaurantes tienen en común: el objetivo de mantener la mantelería fresca y sin manchas. Pero esta tarea no es sencilla y tiene sus trucos.
Los tipos de mancha con los que debe pelear un restaurante no son demasiado diferentes a los que puedes encontrarte en tu propia casa. Vino derramado por descuido, comida que ha acabado fuera del plato, cucharillas de postre manchadas que rozan la tela… al final parece un cuadro abstracto del que alguien tendrá que ocuparse con estos colaboradores:
- El agua colabora
Sumergir la mancha en agua fría en cuanto sea posible va a ayudarte mucho en tu lucha contra las manchas. Colaborará diluyendo y eliminando parte de la mancha antes de aplicar otras opciones.
- La rapidez ayuda
Cuanto antes te ocupes de la mancha, más posible será que salga. No pierdas tiempo y ponte de inmediato manos a la obra.
- Un chorrito de vinagre
El vinagre blanco es un gran aliado contra manchas de café o té, mezclado en una parte con tres de agua.
- El combinado perfecto
Si mezclas zumo de limón mezclado y sal te vendrá de perlas para las manchas de vino tinto o de frutas. Deja reposar el mantel antes de pasar al lavado.
- Sal como aliada
La grasa sale mucho mejor si la espolvoreas directamente con sal y la dejas reposar unos minutos para luego cepillar antes de lavar.
- Agua + oxígeno
El agua oxigenada es el remedio más extendido contra las manchas de sangre.
- Amoniaco
Con una cucharada de amoniaco y agua, junto a un suave frotado se puede hacer magia.
- Gotitas de detergente
El detergente líquido aplicado en mínima cantidad directamente sobre la mancha y un posterior enjuague con agua fría hacen milagros
- Polvo de aspirina
Al encontrar manchas amarillentas en el mantel, nada mejor que triturar aspirinas y hacer una pasta con agua, aplicándola sobre el desaguisado.
- Bicarbonato
La mezcla de bicarbonato de sodio y agua en forma de pasta también es un remedio muy útil para quitarte las manchas de en medio.